Ya estaba a unos 500 metros de su casa, iba con su esposa y pronto estarían descansando del pesado tráfico; pero quiso el destino que, justo cuando pasaban debajo del puente que conduce al Metro, éste se desplomara junto con el convoy y cayera sobre ellos. Ella de milagro vive, pero él no tuvo tanta suerte, ahora es velado en su humilde morada.
Luego de saber del accidente, que dio la vuelta al mundo, llegó al lugar Efraín Juárez, quería saber dónde estaba su hijo y su nuera, por lo que esperaba junto con otros familiares a tener noticias.
En medio del ajetreo, alguien le informó que ella había sido sacada con vida y llevada a una clínica, pero no así su hijo, que aparentemente había quedado atrapado dentro del carro en que viajaban.
Durante horas, esperó paciente y con el corazón hecho un nudo, quería creer que un milagro se daría y que de alguna manera su hijo José Juan Galindo Soto, estaba en algún lugar, no debajo de la pesada ballena de concreto y acero que se venció finalmente,
Por la madrugada del martes pudieron sacar el cuerpo y confirmar que era su hijo, mismo que fue enviado a un anfiteatro, donde debía ser reconocido y reclamado.
Hoy, para don Efraín las horas pasadas son como una pesadilla que no termina, porque enfrente tiene la prueba que no fue un mal sueño y que en efecto su hijo es una de las víctimas del mortal accidente, ocurrido al Metro de la Ciudad de México.
Él es velado en la casa de su padre, el féretro fue colocado en una especie de patio, ahí le colocaron flores que amigos y familiares llevaron como una forma de presentar sus respetos y, como se estila, además le colocaron pan, galletas, café, un refresco y una cerveza sobre el ataúd, donde además pusieron algunas rosas.
En ese lugar, las horas pasan mientras se desgranan Padres Nuestro y Aves Marías de rosarios, que alguien recita en medio del dolor en que se halla sumida esta familia, una más de las que tienen luto en su hogar por el brutal accidente del Metro Línea 12, que él ni usaba mucho porque tenía su carro.
El lugar donde descansarán sus restos mortales no se conoce por ahora, son horas de duelo y llanto antes que la tierra lo reciba en su seno.

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