El Acuerdo Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) otrora; Tratado de Libre Comercio de América del Norte, además de impulsar el intercambio mercantil, se espera que redunde en grandes beneficios para el sector laboral, aunque al momento, las cosas no están siendo de esa manera, señaló Ricardo Espinoza López, Secretario General con licencia de la Confederación Auténtica de Trabajadores de la República Mexicana (CAT).

“El problema de este Acuerdo Comercial fue la entrega de la soberanía laboral a los sindicatos de Estados Unidos, pues la creación de los Tribunales del Trabajo y otros organismos laborales en México fue hecho a modo de los americanos”. Lamento que el T-MEC y las Leyes del Trabajo que se modificaron no beneficien a la autonomía sindical, ni fomenten la libre asociación de los empleados mexicanos, pues tener inspectores estadounidenses en el país no es lo más correcto”.

Algunas políticas federales no son sinónimo de crecimiento, sino de estancamiento y es lamentable que no se tengan incentivos para crear empleos, asimismo, en el tema de salarios, esta contraprestación es precaria, sin olvidar que el poder adquisitivo de millones de mexicanos es muy limitado en comparación con las naciones que integran el T-MEC.

El especialista en materia laboral, indicó que las nuevas empresas que lleguen al país deben impulsar el uso de mano mexicana y no sólo ser plantas robotizadas.  Se tiene que mantener un esquema de sana convivencia con el trabajador actual, pues una máquina llegará a quitar el empleo a las personas y eso debe ser un punto de análisis. “No se puede robotizar todo, se necesitan sinergias de convivencia con los empleados humanos”.

En el Mercado de Trabajo nacional, Espinoza López, acotó que se requiere de modificaciones laborales para que se fomente la creación del empleo formal, de no hacerse se caerá en una crisis económica, social y de convivencia, aunado a que millones de jóvenes están por entrar a la planta laboral y requerirán de espacios.  Un ejemplo de las malas políticas económicas de la presente administración, es el quiebre de más de 1.5 millones de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyME), así como la pérdida de más de 11 millones de empleos. “Se estima que el empleo se recuperará hasta el año 2023 para tener niveles del 2018, es decir, será un sexenio perdido”.

Por otra parte, en cuanto al sector energético, calificó al Gobierno Federal de contradictorio, debido a las nuevas leyes que se impulsan y que solo buscan privilegiar a organismos no sostenibles en lo laboral y económico, citando los ejemplos de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE). El simple hecho de aprobar este tipo de legislaciones provocará la pérdida de más de 200 mil empleos. “El mundo se encamina hacia lo verde y estas leyes estancan al país y no tenemos las condiciones adecuadas para que brinden algún beneficio laboral, pues la actual administración tampoco promueve la ciencia y tecnología”, puntualizó.

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